Mostrando entradas con la etiqueta Perica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Perica. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de octubre de 2014

Y aunque no quise el regreso siempre se vuelve al primer amor.

Ay dios mío! ¿Qué ha pasado aqui?

Recuerdo aquellos tiempos donde sentía la inmensa necesidad de plasmar cada pensamiento en esta cyber hojas a diario.
Un par de años encima, una par de arrugas más en mi cara..."Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos van marcando mi retorno" diría Gardel.

Hoy volví, no a quejarme creo que ya no quiero que sea el espiritu, bah...no sé más adelante pero ciertamente, hoy no.

Ese sabor dulzón que me trae leer viejos posts y volver a sentirme tan a gusto frente a esta pantalla en blanco que, poco a poco y sin pensar, se va llenando de una letra tras otra.
Capaz ya nadie lee blogs, capaz los que solía leer tiempo atrás se encuentren llenos de telas de arañas, olvidados en la nebulosa de la new wave de nuevas tradiciones pero aquí estoy yo. Porque de cuando en cuando esta bueno volver, esta bueno reactivar y mal que mal, este espacio es como un hijo que fue creciendo año tras año, años más, años un poquito menos.

Pero aquí volví y agradecida que aún este aqui.


lunes, 11 de marzo de 2013

- 10 confesiones al pedo -



Volví hoy al trabajo después de una semana de playa, spa y morseamiento y, claramente, todavía no entiendo que carajo estoy haciendo acá y tampoco tengo ganas de laburar.
Entonces, me puse a hacer lo que mejor hago: BOLUDEAR y en un blog amigo, encontré un post de 10 confesiones al pedo y ya, me copé:


  •    Leo las publicaciones del rubro 59 solo para encontrarme con joyas como “Sandy la enana libidinosa” y cagarme de risa sola.

  • Sin anteojos, saludo postes de luz a la noche. Si, no veo una mierda de noche y sin lentes.

  • Cuando joven, solía emborracharme y  hacerle tributos a Cristian Castro en los canto bar. Gracias a Dios, esa etapa ya se me paso.

  • Maté a la iguana de mi primo. Me olvide de apagarle el foquito que debía mantener prendido SOLO 1 hora por día para que tenga calorcito. Lo lamento primo, cocine a tu Iguana y le eche la culpa a mi madre.

  •  Solía robarle la plata del “Ratón Perez” a mi hermana cuando aún ella dormía. ¿Ven por qué digo que me gané un lugar de privilegio en el infierno, a la derecha de Belcebú?

  • Soy adicta a las huevadas de Todo Moda. Las vendedoras deberían agradecerme cada vez que entro. Le pago el sueldo, al menos, a 2.

  • Me caigo con frecuencia y cada vez, con menos gracia y por chueca.

  • No me banco la cara de tránsito lento de Kiera Knghtley. Puede ser genial la película pero, 20 minutos de verle la cara y ya me dan ganas de romper todo.

  • Soy sumamente hincha pelotas para ser acompañante de cine. Gracias Rodriguez, me limaste para toda la cosecha con tu cátedra de continuidad.

  • Imito al león de la Metro- Goldwyn Mayer antes de enjuagarme la pasta de dientes.

domingo, 17 de febrero de 2013

- El duelo -




Es verdad que no estoy pasando mi mejor momento en cuanto a materia emocional respecta y eso, muchas veces, me lleva a sumirme en una profunda recapitulación de hechos y no hechos que, a su vez, me llevan a pensar.
¿Por qué será que el dolor que más nos cuesta sobrellevar es el de una pérdida?
Hay millares de libros sobre este tema, sobre todo de auto ayuda, pero ninguno de ellos explica (o por lo menos por los que leí yo) porque es necesario el dolor tras una pérdida.
¿Será que el “hueco” que deja una persona JAMÁS podrá ser llenado por otra? ¿Es necesario sufrir para poder levantarse de nuevo?
Incluso, me he encontrado con libros que hablan sobre el duelo y sus etapas, las cuales encuentro fascinante pero, no concuerdo con la idea de que se pasa de a una por vez, sino que pasamos por todos juntos, unos con más pronunciación que otros.
Estas etapas son:

1.       Negación.
“No me puede estar pasando esto a mi”.
De hecho si, puede pasarte, cualquier cosa puede pasarte. Muy dentro de nuestro ser sabemos que somos propensos a caer en cosas ni bien nos proponemos adentrarnos.
Por ejemplo, es completamente al pedo tratar de pelear por alguien que tiene el corazón ocupado por alguien más pero, sin embargo, lo hacemos. Entonces ¿Para qué preguntarnos “¿Por qué me está pasando esto a mi?” si a sabiendas de los hechos, nos inmiscuimos igual?
Tomando ese ejemplo en particular: ¿Será que somos masoquistas o simplemente nos creemos mejores que el otro?

La negación me dura poco, por lo menos a mí, al toque me doy cuenta que me metí en algo turbio por mera curiosidad.

2.       Ira.
¿Por qué a mí, la puta madre?
Porque SI, porque nos metimos en terreno escabroso y porque el que juega con fuego es propenso a quemarse.
La ira es provocada por la falta de cautela, si bien somos seres racionales, nuestro sentido común es el menos común de los sentidos, ergo, no lo usamos a conciencia.

Me enojo, mucho me enojo, pero conmigo misma, gracias a Dios nunca le eche la culpa a otra persona, todo lo que me pasa es culpa mía y solo mía.
No puedo controlar a las personas, ni cómo piensan, actúan o sienten. Una vez afianzado ese concepto, la ira se dirige solo hacia mí.

3.       Negociación.
“Por favor, quereme de nuevo. Prometo cambiar esta vez”
ERRADO. Lamentablemente, los seres humanos son incapaces de cambios emocionales o actitudinales. Podemos, si, “bajar un cambio” pero nuestra naturaleza vino arraigada a nuestro ser. Si cambiamos, no seríamos nosotros mismos ni una versión mejorada de nosotros, nos convertiríamos en otra persona que usa nuestro cuerpo cual si fuera un traje.

No sirvo para negociar. Nunca pude. Yo lloro de dolor y sufro mis penas como si fueran las únicas y mas angustiosas del mundo. ¿Cómo negociar el cariño de alguien si no es mío? ¿Acaso una persona te va a amar solo por el hecho de que vos se lo pidas? PUES NO.
El cariño como la confianza se ganan con acciones, no palabras.

4.       Depresión.
¿Qué sentido tiene? ¿Para qué seguir?
Durante esta etapa es donde el individuo empieza a entender la “seguridad” de lo que está ocurriendo. Algo esta pasando AHORA y es un HECHO.
Esta etapa es la que hace que te desconectes de todo sentimiento. No hay palabra de aliento que te levante el ánimo o aliviane la congoja.

Y ahí estoy yo. Cuando caigo. Lloro hasta que no puedo respirar, me duele la cabeza y siento como mi corazón va subiendo por mi garganta y siento cesar su latido.
Nada de lo que digan puede sacarme la angustia del pecho. Nadie puede sacarme el nudo en el estómago u obligarme a comer o hacer desaparecer el dolor del cuerpo. Mi etapa es la depresión.
Me deprimo por ser tonta, una vez más, porque me siento chiquitita, ínfima, sin valor alguno.
Me hundo hasta lo mas profundo y, una vez que llego, intento trepar nuevamente a la superficie.
Esta es mi etapa.

5.       Aceptación.
“Esto es lo que tenía que pasar, no hay solución y no hay porque luchar contra la realidad. Hay que aceptarla para enfrentarla”
Es esta etapa donde miramos hacia arriba y vemos que entra luz por el agujero profundo donde estamos.

Aún no veo mi luz, es muy reciente y el dolor sigue a flor de piel.
Es difícil acepta que la persona que te mantenía en pie ya no está. Aquella que te hacía sonreír con solo una mirada o te provocaba mariposas en el estómago con un simple y, casi imperceptible, “Te quiero” al oído.

¿Cómo hacer para que el dolor se vaya siendo que vemos a esa persona a diario? ¿Cómo hacer para aceptar que todo cambió, de manera abrupta, para peor?
¿Cómo hacer para que el sentimiento de insignificancia desaparezca? ¿Cómo hacer para dejar de esperar un abrazo que no va a venir, un beso que se va a morir antes de nacer, un te quiero que ya no se siente?

viernes, 15 de febrero de 2013

- ¿Quién dijo que todo esta perdido? -



“yo vengo a ofrecer mi corazón,
como un documento inalterable
yo vengo a ofrecer mi corazón.
Y uniré las puntas de un mismo lazo,
y me iré tranquilo, me iré despacio,
y te daré todo, y me darás algo,
algo que me alivie un poco más”.

En un mundo que esta plagado de fariseos, aún hay gente que decide optar por la sinceridad en vez de esconderse tras una máscara hipócrita.
Gente que siente con fervor y que, ante todo, ofrece su corazón.
Porque como dice la canción:

No será tan fácil, ya sé qué pasa,
no será tan simple como pensaba,
como abrir el pecho y sacar el alma,
una cuchillada del amor.

 No es fácil querer a alguien y mucho menos, saber irse a tiempo, antes de que el cuchillo entre en el pecho y no solo te arranque el alma, sino que también se lleve nuestro corazón.

No sé porque, pero hoy me levanté cantando la canción de Mercedes Sosa “Vengo a ofrecer mi corazón”, es como que mi subconsciente me dijo: “No tenés porque sentirte mal, Perica. Tu corazón no se equivoca”. Y lo necesitaba, hacía tiempo que le estaba dando vuelta a esa idea.

Soy de las que cree que si las cosas se hacen con el corazón, no están mal, no vienen desde un lugar choto y no hay necesidad de justificar actos (siempre y cuando no sean vandálicos) sabiendo que lo que uno hizo fue, con buenas intenciones.

Es el mismo corazón, también, quien nos da los primeros indicios de que alguien no es para nosotros, pero como somos seres racionales (en su gran mayoría) tendemos a ignorarlo cuando más atención deberíamos de darle, porque él sabe. Él sabe que va a terminar herido, él lo sabe mas temprano de lo que nosotros podríamos imaginar. Y sin embargo, seguimos ofreciéndolo una y otra y otra vez… porque sana. Tarda, pero lo hace. El dolor es temporal y siempre hay que quedarse con lo siguiente:

No importa si le ofreciste tu corazón a gente buena, a gente mala, gente que se quedó con un pedazo de él o se tatuó en él, gente que lo rompió, gente que ayudó a emparcharlo, etc. Lo importante es aprender de cada una de estas experiencias, porque ellas te enseñarán para que en un futuro, lo escuches en vez de hacer oídos sordos.

Yo hoy, elijo guardarlo por un rato, hay que emparchar y dejarlo sanar y…¿Quién sabe? Quizás la próxima persona a quien se lo ofrezca decida cuidarlo tanto o más que yo.


miércoles, 13 de febrero de 2013

- Dadores -




Ya he escrito sobre el chantaje emocional pero, hoy me veo de nuevo, mirando la vida pasar desde una perspectiva similar.
Hoy me veo con el interrogante de ¿Por qué necesitamos a la gente que necesitamos?;

A veces siento que, en gran parte de mi vida, hay  y hubo un escaseo de reciprocidad.
Siempre supe, o al menos sentí, que daba más de lo que recibía. No voy a caer en chabacanería de hacer un “autobombo” porque no es el lugar ni tampoco la intención, pero siempre sentí que, en cualquier relación interpersonal, hay un dador y su contraparte que es receptor, y yo estoy siempre del lado dador.
Y ¿saben qué? CANSA.

Cansa saber que cuando se necesita cambiar de rol, no hay nadie que quiera intercambiar. Y CLARO, COMO NO! el lado receptor es el cómodo, el que sabe, el que tiene la certeza que con un abrir de boca tiene al dador ahí, al pie del cañón, el que tiene la seguridad de que la otra persona "esta", ahí siempre dispuesto a dar una mano, prestar una oreja o brindar un hombro amigo.

Cansa y no solo cansa, DUELE.
Duele saber que somos propensos a la extorsión emocional que acarrea querer a alguien, nos duele a nosotros querer hacernos los fuertes y querer cortar el circulo vicioso y cuesta. Horrores cuesta.
Hasta que al fin y al cabo, caemos.
Abruptamente, sin red de seguridad alguna y nos estrolamos contra el suelo.
Porque necesitamos a ese alguien, casi tanto como nos necesitaron a nosotros en ese tiempo de congoja, donde sentían que el corazón se les iba a escapar por las fauces y fuimos nosotros, queridos dadores, quienes estuvimos ahí, en vigilia para que eso no ocurriera.

¿Y dónde están? Brillan por su ausencia.

Y ¿Saben por qué? porque es mucho más fácil recibir que dar, es más fácil hablar que escuchar, es más fácil sentirse querido que decidirse a querer a alguien.
Lo único que espero es, por una vez en la vida, cambiar de rol. 
Estoy algo cansada de ser yo la que estoy para que, una vez que ayude a sanar heridas ajenas, den vuelta la página y asuman que mi existencia es efímera.

lunes, 28 de enero de 2013

- Enough -

Como empezar a explicar lo iracunda que estoy...
inhalo, exhalo, inhalo, exhalo......OHM OHM OHM!

Si hay algo que me rompe soberanamente los ovarios es que me tomen de pelotuda o peor aún, que CREAN que no me doy cuenta que me estan queriendo "pasar".

En otro post, hablé del chantaje emocional, aquel que nos lleva a hacer cosas por el solo hecho de "estimar" a la persona que tenemos en frente....pero hoy me dije basta.

No voy a permitir que me sigan pendejeando, ya estoy pisando los 30 y ya no queda bonito.
La gente se cansa.
Yo soy de las pelotudas que dá 383457489354 oportunidades antes de mandarte a cagar, pero bueno, una vez llegada esa cifra de cagadas que te mandaste conmigo ¡No podes esperar que siga siendo la misma pelotuda! y si eso esperan, los ilusos son los otros.
Hacía muuuuucho pero muuuucho tiempo que no me veía en la necesidad de entrar acá para despotricar para descargarme, pero hoy lo necesito.
Porque de no ser esta mi forma de "descomprimir" hubiese agarrado a la persona que me provocó esta ira ciega y la hubiera revoleado por la ventanita del obelisco.
Deseo, en este momento, que viaje en el tiempo hasta la Europa del siglo XIV, se pezque la peste bubónica y muera lenta y dolorosamente.

BASTA hay gente que solo aprende como comportarse en sociedad a los golpes y puteadas y piensan que todos somos mierdas como ellos que solo estamos para que nos caguen cuando lo único que hicimos fue darles una mano...

Hay gente que hay que mandar a la puta que los parió antes de que sea tarde.


miércoles, 16 de enero de 2013

Rata de Madera




Esta mañana, tomé prestado de la mesita de luz de Madre el libro del horóscopo chino de Ludovica Squirru que, religiosamente, compra todos los años los días 23 de Diciembre para, de ante mano, saber como empezará su año.
Esta vez, me tomé mi tiempo antes de agarrarlo.

NdA: para todos aquellos que JAMÁS la leyeron, se los super recomiendo...no solo es interesante sino que tiene una forma de escribir extraordinariamente hilarante.

Como es costumbre, la rata es el primer animal del cual escribe (siendo del '84, rata soy).
Aproveché el embotellamiento que habitualmente hay en Av. Márquez y Panamericana, lo saqué y empecé con mi lectura.
Me iba riendo sola, la gente me miraba (claramente, me chupaba un huevo) hasta que llegué al párrafo donde describía a la criaturita que soy y me quedé atónita.

Transcribo:

"es capaz de llegar a cumplir el sueño de la mayoría; le come el bocho a la gente y saca tajada de cada oportunidad mediática o anónima que se le cruce por el camino"

¡MIERDA! ahora resulta que ENCIMA de tener predisposición a ser una "vedettonga" 
también soy una come-cocos, 
embustera capaz de atomizarte la cabeza con tal de conseguir beneficios.

Seguí leyendo, ahora no sabiendo si me seguía cayendo bien esta mina o no, pero seguí.

Llegué a otro punto de inflexión:

"La rata, cuando se enamora, es una adorable criatura que vive en función de su pareja y la llena de mimos, regalos, atenciones, tiempo y energía"

Bueno...no era tan yegua después de todo, pensé.

Ya sientiendo que Ludovica me empezaba a "volver a caer bien", me topo con:

"Sensual, golosa, maníaco-depresiva, histérica, mitómana, produce rechazo o atracción, según sea la combinación de las energías y los signos del zoo chino"

Y así sin más, revolee el libro por la ventana del bondi.
Me banco que me digan, vedettonga. Que me digan embaucadora, hasta que me trates de histérica.

¿PERO DE LOCA? ¿LOCA JUSTO A MI?

ASÍ NO, LUDOVICA, ASÍ NO.

Y así fue como se me murió el amor por la sra. Squirru y el horóscopo chino....¡Habrase visto!


martes, 1 de enero de 2013

Apertura

Solo hacía falta que llegara el 2013 para que me cayera la ficha.
Por más que hayamos cambiado de año, las personas NO cambian con tanta facilidad. No hay un brindis mágico, no hay un pararse en una silla y empezar, otra vez, con el pie derecho.
Como el ser humano, es un ser costumbrista, mucho le cuesta romper esas rutinas que lo llevan a actuar una y otra y otra vez de la misma forma.
¿Será que la medicación para la bronquitis inminente que me aqueja, en vez de darme sueño me abrió los ojos?
Ta madre, che...hay personas a las que habría que regalarles un corta fierros para así poder, de una vez, cortar esas cadenas que los atan a la misma mierda.