martes, 10 de abril de 2012

Missing

Hace mucho, pero mucho tiempo que no me pasaba por acá (tampoco nadie tuvo las ganas de venirme a buscar....malas gentes), pero hoy sentí la necesidad de volver.
Capaz porque hace días que me persigue el insomnio, o quizas recién ahora se me dio por hacer un resumen del 2011, o simplemente a mi mente le gusta divagar y hurgar por lugares recónditos cuando esta aburrida, bah! que se yo.
La cuestión es que tenía ganas de volver a escribir, hacer catársis de alguna forma y, por qué no? lamentarme un ratito.
Vale aclarar que las noches de otoño me vuelven un tanto melancólica, aunque le tire el fardo a mi desvelo, la realidad es otra.
Una huevada, como limpiar mi casilla de email, me dio la pauta de que extraño.

Extraño a gente que ya no forma parte de mi vida, que me dieron bronca en su momento y llegué a decirle las cosas más atroces que se les pueda ocurrir, que me dieron lástima, que formaban parte de la masa patética que apesta este mundo o que elgían vivir en un estanco emocional por no quedarse solos...en fin, muchas paparruchadas dichas en momentos de calentura. Calentura que ya se me pasó, pero el halo de vacío que provocaron, aún perdura.

Extraño salir a tomar un café con mi amigo el Enano, que me dice que me extraña en cada cumpleaños, pero nunca tiene un ratito para mi.

Extraño las largas noches de desvelo por Gtalk con esa LOCA LINDA hablando de rústicas de la salada o retrasados emocionales.

Extraño a esa amiga de la secundaria, que dejé de ver porque su circulo de amigas cambió y no estuve a la altura de mantener apariencias.

Extraño la simpleza de mi vida hace un par de años atrás.

Extraño a gente, mucha, que no se fue, que está pero no está.

Todavía me sorprendo cuan rápido la gente me importa y cuanto tarda en dejarme de importar, si es que algún día logro que esto último ocurra.
La gente dice que sufro de desarraigo crónico, lo que no saben es que NO es verdad.